Diario de campo

¿Qué son las diversidades sexuales y de género?

Al empezar y presentar el proyecto en las aulas, la primera pregunta fue: «¿Qué es eso de las diversidades sexuales y de género?». Fue un buen comienzo, porque para acercarnos a las respuestas hay que empezar por una buena pregunta. En este caso, la respuesta o las respuestas, mejor dicho, las irían reflexionando y construyendo en las sesiones posteriores.

Así, empezamos ya introducir los contenidos más importantes de Aulas por la Equidad: sexo y género. Es sorprendente cómo el alumnado (y casi todas las personas), independientemente de la edad que tenga, entiende este primer concepto igualándolo a los genitales. Es decir, reduce todas las características físicas diferenciales a nacer con vulva o con pene. Tampoco es de extrañar su configuración lógica con respecto a este concepto, ya que la sociedad sigue diferenciándonos según nuestras capacidades procreativas y no contempla toda la diversidad existente.

La Naturaleza es diversa y, por eso, desde el punto de vista biológico, no hay dos personas iguales. Existe diversidad a nivel cromosómico con sujetos que son XX, XXX, XXY, XYY, XY, X0, etc.; hay sujetos que producen hormonas de crecimiento (como los estrógenos o la testosterona) en distinta proporción; se puede nacer con un testículo y un ovario, por ejemplo; fisiológicamente hay diferentes rasgos como la voz, el desarrollo del pecho o la cantidad de vello; y, por último, a nivel genital pudiendo existir una gran variedad de genitales en formas y tamaños. Así, ampliamos la mirada fisiológica y biológica a más categorías además de la de «hembra» y «macho», como sería todo el espectro de las intersexualidades.

Sin embargo, las personas que vivimos en sociedad no solo tenemos nuestro cuerpo como rasgo diferenciador, sino que existen una serie de «reglas» no escritas que también organizan. Estas serían el segundo concepto del que hablábamos antes: el género. Su definición formal es la de «construcción histórica, cultural y social que divide a los sujetos de una sociedad según una serie de características», pero creo que es más comprensible y más aterrizable hablar de «manuales de instrucciones», como los que puede tener el juego del Monopoly. En nuestro caso, la sociedad divide a las personas en mujeres y hombres, en dos libros de instrucciones. Los ítems que debemos seguir, en principio, son esos que la sociedad considera masculinos o femeninos a nivel de cuerpo, personalidad y gustos. Es decir, todos los estereotipos, roles y prejuicios que la sociedad construye sobre el género.

El alumnado ha trabajado a través de juegos, como analizar películas actuales que les gustaran, viendo vídeos sobre cómo nos afecta esto desde que somos bebés o qué ideales tenemos con respecto a mujeres y hombres. No es un camino fácil el de abrir los ojos a las diversidades, pero poco a poco.

¡Seguimos trabajando! ¡Seguimos transformando!